Participación Política

LAS MUJERES COMO SUJETAS HISTÓRICAS

Dentro de la profundización de la democracia y la modernización del Estado que vive Bolivia, la participación política, como derecho, implica la posibilidad como ciudadanas y ciudadanos de influir, individual o colectivamente, en el ámbito público/colectivo, en procesos y resultados políticos como sujetas(os) históricas(os).

En este contexto de conquista de los derechos de las mujeres, específicamente de sus derechos políticos, la paridad ha tenido importantes resultados con la modificación sustancial de la composición por sexo de la representación política y de la autoridad pública en diferentes instancias de conducción estatal.

Entre los hitos de lucha se encuentran diferentes leyes, desde la Ley de Cuotas de 1997, pasando por la Ley de Partidos Políticos de 1999, la Ley de Agrupaciones Ciudadanas y Pueblos Indígenas, hasta las modificaciones al Código Electoral de 2004. Pero la participación política de las mujeres fue garantizada a partir de la Ley Especial de Convocatoria a la Asamblea Constituyente en 2006.

LOS AVANCES NORMATIVOS

La nueva Constitución Política del Estado estableció con nueve artículos la participación equitativa y en igualdad de condiciones de mujeres y hombres. En el marco de este importante avance, se puso en vigencia la Ley del Órgano Electoral en 2010, con el principio de equivalencia que rige la naturaleza, organización y funcionamiento del Órgano Electoral, los postulados electorales de paridad y alternancia de aplicación obligatoria, seguidos por la Ley de Régimen Electoral.

Los datos expuestos en el Observatorio demuestran los avances cuantitativos, como producto de las conquistas en la normativa acerca de la paridad. Este hecho constituye un avance histórico importante, pero es considerado insuficiente para los fines del ejercicio efectivo de los derechos políticos de las mujeres, de manera que puedan ejercer su ciudadanía, un desempeño pleno de su papel legislativo, así como para que sus aportes puedan tener los impactos necesarios; y para eliminar las relaciones desiguales en el Estado y la sociedad.

Las mujeres que transitaron por la esfera pública estatal en cargos de representación política exponen las restricciones estructurales para su desempeño como autoridades públicas, para incidir a favor de los derechos de las mujeres y para lograr medidas que contribuyan a transformar las relaciones de desigualdad de género en distintos ámbitos.

LAS MUJERES COMO SUJETAS HISTÓRICAS

Dentro de la profundización de la democracia y la modernización del Estado que vive Bolivia, la participación política, como derecho, implica la posibilidad como ciudadanas y ciudadanos de influir, individual o colectivamente, en el ámbito público/colectivo, en procesos y resultados políticos como sujetas(os) históricas(os).

En este contexto de conquista de los derechos de las mujeres, específicamente de sus derechos políticos, la paridad ha tenido importantes resultados con la modificación sustancial de la composición por sexo de la representación política y de la autoridad pública en diferentes instancias de conducción estatal.

Entre los hitos de lucha se encuentran diferentes leyes, desde la Ley de Cuotas de 1997, pasando por la Ley de Partidos Políticos de 1999, la Ley de Agrupaciones Ciudadanas y Pueblos Indígenas, hasta las modificaciones al Código Electoral de 2004. Pero la participación política de las mujeres fue garantizada a partir de la Ley Especial de Convocatoria a la Asamblea Constituyente en 2006.

LOS AVANCES NORMATIVOS

La nueva Constitución Política del Estado estableció con nueve artículos la participación equitativa y en igualdad de condiciones de mujeres y hombres. En el marco de este importante avance, se puso en vigencia la Ley del Órgano Electoral en 2010, con el principio de equivalencia que rige la naturaleza, organización y funcionamiento del Órgano Electoral, los postulados electorales de paridad y alternancia de aplicación obligatoria, seguidos por la Ley de Régimen Electoral.

Los datos expuestos en el Observatorio demuestran los avances cuantitativos, como producto de las conquistas en la normativa acerca de la paridad. Este hecho constituye un avance histórico importante, pero es considerado insuficiente para los fines del ejercicio efectivo de los derechos políticos de las mujeres, de manera que puedan ejercer su ciudadanía, un desempeño pleno de su papel legislativo, así como para que sus aportes puedan tener los impactos necesarios; y para eliminar las relaciones desiguales en el Estado y la sociedad.

Las mujeres que transitaron por la esfera pública estatal en cargos de representación política exponen las restricciones estructurales para su desempeño como autoridades públicas, para incidir a favor de los derechos de las mujeres y para lograr medidas que contribuyan a transformar las relaciones de desigualdad de género en distintos ámbitos.