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Proyecto de ley plantea fondo de financiamiento, régimen tributario simplificado y cuota del 10% en compras públicas para emprendimientos



La Paz, 2 de mayo de 2026 .- El proyecto de Ley de Emprendimientos Emergentes, presentado este 30 de abril en la Asamblea Legislativa Plurinacional, propone la creación de un fondo de financiamiento, un régimen tributario simplificado y una cuota mínima del 10% en compras públicas como parte de un conjunto de medidas orientadas a fortalecer el acceso a recursos, la formalización y el crecimiento del sector emprendedor en Bolivia.

La iniciativa responde a la identificación de los principales desafíos que enfrentan los emprendimientos emergentes y las organizaciones productivas en el país, especialmente en el acceso a financiamiento, mercados, formalización, innovación y condiciones sostenibles para su desarrollo. En ese contexto, la Coordinadora de la Mujer, como parte de la Plataforma Ruta 2030, y la diputada Andrea Ballivián (Unidad) impulsaron una propuesta normativa orientada a incidir en la política pública desde un enfoque de desarrollo económico inclusivo. En una última fase, se sumó también el Viceministerio de la Micro y Pequeña Empresa y Artesanía, fortaleciendo el proceso de articulación institucional de la propuesta.

El proyecto fue construido de manera participativa, incorporando aportes de más de mil actores del país, entre ellos emprendedores/as, organizaciones productivas, empresa privada, academia, organismos internacionales como la OIT, instituciones públicas y organizaciones sociales. Este proceso incluyó 12 mesas técnicas y cinco encuentros departamentales, que permitieron recoger insumos desde distintas realidades territoriales y sectores económicos.

A partir de esta construcción colectiva, la propuesta plantea un cambio de enfoque en la política pública: pasar de medidas de apoyo aisladas a la generación de condiciones estructurales que permitan a los emprendimientos no solo iniciar, sino consolidarse, escalar y proyectarse hacia mercados más amplios.

El ministro de Desarrollo Productivo, Jorge Mario Justiniano, destacó la necesidad de articular esfuerzos entre el Estado y los distintos actores del ecosistema emprendedor. “Es importante el compromiso del Gobierno Nacional de que esto sea un impulso institucional, una alianza estratégica entre todos. Este proyecto nos proyecta hacia donde queremos llegar: pasar del emprendimiento a la constitución de empresas, al crecimiento y a pensar en exportaciones”, afirmó la autoridad, durante un acto público en el que se presentó la propuesta final de la iniciativa legislativa. “Las ideas se transforman en realidades y el esfuerzo de cada boliviano y boliviana encuentra un camino claro para prosperar”, enfatizó.

Por su parte, la diputada Andrea Ballivián, proyectista de la norma, subrayó el sentido de la iniciativa como respuesta a una realidad extendida en el país. “Bolivia es un país de emprendedores y emprendedoras, pero no son visibilizados. Este proyecto de ley ha ingresado a la Cámara de Diputados pensando en ellos, porque sabemos que este es el camino para generar cambio”, señaló.

La propuesta también incorpora un enfoque de género transversal, con medidas específicas para reducir las brechas que enfrentan las mujeres emprendedoras, incluyendo acceso preferente a financiamiento, programas de capacitación y reconocimiento de la economía del cuidado como parte del desarrollo económico.

Desde la sociedad civil, Tania Sánchez, directora de la Coordinadora de la Mujer, destacó la relevancia de este enfoque. “El enfoque de género en esta ley no es accesorio, es estructural. Muchas mujeres emprendedoras enfrentan informalidad, limitado acceso a financiamiento y barreras para crecer. Esta propuesta plantea mecanismos concretos para reducir esas brechas y reconoce a mujeres y jóvenes como protagonistas del desarrollo productivo”, afirmó.

Qué plantea la propuesta

El proyecto establece un marco integral que reconoce al “emprendedor(a) emergente” como una categoría económica específica y define una ruta progresiva hacia la formalización, con incentivos y acompañamiento en las distintas etapas del emprendimiento. En este marco, se plantea la creación de la Agencia Pública de Emprendimientos Emergentes (APEM), encargada de implementar políticas, administrar un registro nacional de emprendedores y articular servicios de desarrollo empresarial.

Asimismo, la propuesta contempla la creación de un Fondo de Fomento a Emprendedores Emergentes, que incluye capital semilla, créditos preferenciales y mecanismos de inversión, como respuesta a una de las principales barreras del sector. A ello se suma un régimen tributario simplificado, con una carga impositiva reducida y adaptada a la capacidad de los emprendimientos, además de la simplificación de trámites y la reducción de costos administrativos.

En materia de acceso a mercados, el proyecto establece una cuota mínima del 10% en compras públicas para bienes y servicios provistos por emprendimientos emergentes, junto con medidas de facilitación como pagos ágiles, anticipos y márgenes de preferencia.

La normativa también promueve la innovación y el desarrollo tecnológico, priorizando emprendimientos de base tecnológica y de triple impacto, así como la articulación entre el Estado, la empresa privada, la academia y la sociedad civil para fortalecer el ecosistema emprendedor.

La presentación de este proyecto de ley marca un paso en la construcción de un marco normativo orientado a dinamizar el emprendimiento en Bolivia, reconociendo su diversidad y su potencial como motor de desarrollo económico. Su tratamiento en la Asamblea Legislativa será clave para avanzar hacia mejores condiciones para miles de emprendedores y emprendedoras en el país.

2 de Mayo del 2026

País:    Bolivia

Proyecto de ley plantea fondo de financiamiento, régimen tributario simplificado y cuota del 10% en compras públicas para emprendimientos



La Paz, 2 de mayo de 2026 .- El proyecto de Ley de Emprendimientos Emergentes, presentado este 30 de abril en la Asamblea Legislativa Plurinacional, propone la creación de un fondo de financiamiento, un régimen tributario simplificado y una cuota mínima del 10% en compras públicas como parte de un conjunto de medidas orientadas a fortalecer el acceso a recursos, la formalización y el crecimiento del sector emprendedor en Bolivia.

La iniciativa responde a la identificación de los principales desafíos que enfrentan los emprendimientos emergentes y las organizaciones productivas en el país, especialmente en el acceso a financiamiento, mercados, formalización, innovación y condiciones sostenibles para su desarrollo. En ese contexto, la Coordinadora de la Mujer, como parte de la Plataforma Ruta 2030, y la diputada Andrea Ballivián (Unidad) impulsaron una propuesta normativa orientada a incidir en la política pública desde un enfoque de desarrollo económico inclusivo. En una última fase, se sumó también el Viceministerio de la Micro y Pequeña Empresa y Artesanía, fortaleciendo el proceso de articulación institucional de la propuesta.

El proyecto fue construido de manera participativa, incorporando aportes de más de mil actores del país, entre ellos emprendedores/as, organizaciones productivas, empresa privada, academia, organismos internacionales como la OIT, instituciones públicas y organizaciones sociales. Este proceso incluyó 12 mesas técnicas y cinco encuentros departamentales, que permitieron recoger insumos desde distintas realidades territoriales y sectores económicos.

A partir de esta construcción colectiva, la propuesta plantea un cambio de enfoque en la política pública: pasar de medidas de apoyo aisladas a la generación de condiciones estructurales que permitan a los emprendimientos no solo iniciar, sino consolidarse, escalar y proyectarse hacia mercados más amplios.

El ministro de Desarrollo Productivo, Jorge Mario Justiniano, destacó la necesidad de articular esfuerzos entre el Estado y los distintos actores del ecosistema emprendedor. “Es importante el compromiso del Gobierno Nacional de que esto sea un impulso institucional, una alianza estratégica entre todos. Este proyecto nos proyecta hacia donde queremos llegar: pasar del emprendimiento a la constitución de empresas, al crecimiento y a pensar en exportaciones”, afirmó la autoridad, durante un acto público en el que se presentó la propuesta final de la iniciativa legislativa. “Las ideas se transforman en realidades y el esfuerzo de cada boliviano y boliviana encuentra un camino claro para prosperar”, enfatizó.

Por su parte, la diputada Andrea Ballivián, proyectista de la norma, subrayó el sentido de la iniciativa como respuesta a una realidad extendida en el país. “Bolivia es un país de emprendedores y emprendedoras, pero no son visibilizados. Este proyecto de ley ha ingresado a la Cámara de Diputados pensando en ellos, porque sabemos que este es el camino para generar cambio”, señaló.

La propuesta también incorpora un enfoque de género transversal, con medidas específicas para reducir las brechas que enfrentan las mujeres emprendedoras, incluyendo acceso preferente a financiamiento, programas de capacitación y reconocimiento de la economía del cuidado como parte del desarrollo económico.

Desde la sociedad civil, Tania Sánchez, directora de la Coordinadora de la Mujer, destacó la relevancia de este enfoque. “El enfoque de género en esta ley no es accesorio, es estructural. Muchas mujeres emprendedoras enfrentan informalidad, limitado acceso a financiamiento y barreras para crecer. Esta propuesta plantea mecanismos concretos para reducir esas brechas y reconoce a mujeres y jóvenes como protagonistas del desarrollo productivo”, afirmó.

Qué plantea la propuesta

El proyecto establece un marco integral que reconoce al “emprendedor(a) emergente” como una categoría económica específica y define una ruta progresiva hacia la formalización, con incentivos y acompañamiento en las distintas etapas del emprendimiento. En este marco, se plantea la creación de la Agencia Pública de Emprendimientos Emergentes (APEM), encargada de implementar políticas, administrar un registro nacional de emprendedores y articular servicios de desarrollo empresarial.

Asimismo, la propuesta contempla la creación de un Fondo de Fomento a Emprendedores Emergentes, que incluye capital semilla, créditos preferenciales y mecanismos de inversión, como respuesta a una de las principales barreras del sector. A ello se suma un régimen tributario simplificado, con una carga impositiva reducida y adaptada a la capacidad de los emprendimientos, además de la simplificación de trámites y la reducción de costos administrativos.

En materia de acceso a mercados, el proyecto establece una cuota mínima del 10% en compras públicas para bienes y servicios provistos por emprendimientos emergentes, junto con medidas de facilitación como pagos ágiles, anticipos y márgenes de preferencia.

La normativa también promueve la innovación y el desarrollo tecnológico, priorizando emprendimientos de base tecnológica y de triple impacto, así como la articulación entre el Estado, la empresa privada, la academia y la sociedad civil para fortalecer el ecosistema emprendedor.

La presentación de este proyecto de ley marca un paso en la construcción de un marco normativo orientado a dinamizar el emprendimiento en Bolivia, reconociendo su diversidad y su potencial como motor de desarrollo económico. Su tratamiento en la Asamblea Legislativa será clave para avanzar hacia mejores condiciones para miles de emprendedores y emprendedoras en el país.

2 de Mayo del 2026

País:    Bolivia