La Relatoría sobre los Derechos de los Trabajadores Migratorios y Miembros de sus Familias de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) [1] realizó una visita a México del 25 de julio al 2 de agosto de 2011, con el objetivo de observar la situación de los derechos humanos de las personas migrantes en México. Durante la visita, la Relatoría sostuvo reuniones con autoridades del orden federal, estadual y municipal, con organizaciones de la sociedad civil y con agencias internacionales.
En su visita a México, la Relatoría de la CIDH recibió información sobre importantes avances registrados en materia migratoria, especialmente la nueva Ley de Migración aprobada en 2011. Todos estos cambios a partir del 2008 constituyen el inicio de un proceso de reforma migratoria sin precedentes en la historia reciente mexicana. La profundización de este cambio mediante reformas normativas y reglamentarias adicionales, consultadas con la sociedad civil mexicana y con una implementación y difusión amplia en todo el país, representará un cambio del paradigma migratorio con impacto significativo en México y el mundo.
La Comisión desea reconocer el importante trabajo de defensores y defensoras de los derechos de los migrantes, que arriesgando sus vidas, continúan con su importante labor y recuerda la importancia de que el Estado garantice condiciones de seguridad para dichos defensores.
Sin perjuicio de los avances señalados, la Relatoría expresa su profunda preocupación por la grave situación de seguridad que viven los migrantes, tanto extranjeros como mexicanos, en su tránsito por México. La Relatoría recibió información sobre serios problemas de inseguridad de los migrantes. Durante su tránsito por territorio mexicano, los migrantes son víctimas de asesinatos, desapariciones, secuestros y violaciones sexuales. Asimismo, los migrantes extranjeros son víctimas de discriminación.
La Relatoría recibió el testimonio de migrantes que fueron secuestrados y lograron escapar, así como de personas que buscan a familiares que intentaron emigrar y de los cuales no tienen noticias desde hace meses e incluso años. La delegación recibió a cientos de personas que se trasladaron desde El Salvador, Guatemala y Honduras en la Caravana Paso a Paso hacia la Paz, la cual estaba compuesta por 500 personas, entre ellas 150 familiares de migrantes desaparecidos y migrantes que fueron secuestrados. Los testimonios recibidos revelan la tragedia de los migrantes en su tránsito por México: testigos de matanzas de decenas de personas durante su cautiverio, migrantes que estuvieron secuestrados junto a varios centenares de personas. madres que buscan a sus hijos desaparecidos, esposas, hermanos y hermanas buscando a sus seres queridos. Se recibieron testimonios de violaciones sexuales y violaciones sexuales múltiples durante el período del secuestro.
La Relatoría escuchó testimonios coincidentes en cuanto a la existencia de secuestros extorsivos, secuestros con fines de explotación sexual, trata y tráfico de personas. En general, las personas que brindaron estos testimonios a la CIDH indicaron que no han denunciado estas situaciones a las autoridades por temor a sufrir represalias de parte de la delincuencia organizada o de agentes estatales.
En este sentido, la aprobación de la nueva Ley de Migración, si es reglamentada e implementada adecuadamente, podría constituir un primer paso hacia la resolución de algunos de estos problemas, pero también generará nuevos desafíos que sólo podrán ser resueltos a través de la coordinación internacional con otros Estados, especialmente los que están geográficamente cerca de México.
Fuente de la Información: CIDH, COMUNICADO DE PRENSA - No. 82/11
[1] La CIDH es un órgano principal y autónomo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), cuyo mandato surge de la Carta de la OEA y de la Convención Americana sobre Derechos Humanos. La Comisión Interamericana tiene el mandato de promover la observancia de los derechos humanos en la región y actúa como órgano consultivo de la OEA en la materia. La CIDH está integrada por siete miembros independientes que son elegidos por la Asamblea General de la OEA a título personal, y no representan sus países de origen o residencia.